Iniciamos nuestras vacaciones llegando a las 11 de la mañana en un avión privado al aeropuerto de las Islas Turcos y Caicos, nos dirigimos al hotel en un bus de acercamiento que nos facilitaba la compañía de vuelo.
Día 1:
-Luego de llegar nos esperan con un almuerzo en nuestra suite con todas las delicias que caracterizan a las islas
-Nos adentramos en recorrer la inmensidad y exquisiteces del hotel, para quedarnos un rato en las afueras disfrutando de un bar a las orillas de un precioso mar caribeño.
-En la noche el hotel ofrece una cena y velada para todos los huéspedes.
Día 2:
-Nos levantamos muy temprano en la mañana ya que el hotel nos ofrecía una fascinante invitación que consistía en un recorrido por las aguas de la isla en un yate privado. En medio de las asombrosas aguas cristalinas, nos invitan a realizar distintas actividades acuáticas, como bucear y sky acuático.
-Llegamos al hotel, donde estaba preparado un menú que consistía en mariscos y carnes de muy alta calidad, almorzamos mientras escuchamos de fondo una banda de música contemporánea.
-Nos dirigimos al casino del hotel, donde pasamos toda la tarde probando suerte y compartiendo con otros huéspedes que allí se encontraban.
Día 3:
-Nos levantamos tarde porque teníamos una caña de aquellas, además habíamos perdido todo el dinero con el que estábamos en el casino durante la noche anterior. Gracias a Dios después de que el Benjamín perdiese todo, yo lo recuperé.- Con el dinero ganado fuimos a comer a un restaurant que estaba debajo del mar, allí conocimos a unas rubias. Y el Diego se las llevó al hotel, nosotros nos quedamos jugando pool en una zona de juegos con algunos citadinos.
- Cuando volvimos, bien entrada la tarde. Diego se estaba bañando en la piscina y decidimos acompañarlo. Allí había unas puertorriqueñas bailando para un team de la playa, nosotros las invitamos a un coctel después de su “Performance”.- Durante la noche acudimos con ellas a una fiesta en la azotea del hotel, allí tomamos un poco de whisky y bailamos al ritmo del reggaetón. Por ser la última noche, nos regalaron un paseo en yate. Dormimos con las puertorriqueñas en el barco.
Día 4:
-Nos levantamos dentro del yate con las mujeres. Nos dieron granizado y decidimos tener la velada en el mar, allí comimos caviar con las damas.- Durante la tarde, volviendo al hotel, tuvimos que comenzar a empacar todo en nuestras maletas. Cuando terminamos salimos a despedirnos de todas las personas que habíamos conocido.- Finalmente una de las puertorriqueñas trató de irse con nosotros, pero tuvimos que decirle que no porque no quedaba espacio en nuestro jet.
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